Que quede constancia de que todo esto es culpa de Gladys En serio. A mí no deberían darme cuerda para hablar de música porque soy de los que empiezan a saltar de década en década tirando nombres de discos. Y si me visitas y me pides que te ponga música, saco mi colección de discos y me demoro en escoger qué sería lo mejor para ti. Cuando regalo un compi, me demoro semanas porque quiero elegir las canciones correctas, en el orden preciso, con toda la información perfecta. Si puedo, te hago un cancionero. Elijo discos para oír con mi perro, para cuando estoy de buen humor, para cuando tengo que ir a trabajar, para escuchar mientras me voy quedando dormido. Y luego viene Gladys a reseñar su Traviata en el blog, así que le dije "no me parece mal, pero conste que te voy a poner la contraparte con rock". Pues dicho y hecho, aquí está lo prometido.
Una vez más, quiero hacer una aclaración: pasé por un proceso de crisis al pensar en elegir un disco del que hablar en un blog literario. No porque no hubiera uno que se ajustara a la idea, sino porque hay demasiados. Para hablar de algo distinto a la ópera, pude irme por el lado de los progresivos como Led Zeppelin o los contemporáneos The Mars Volta. Lo descarté porque prefería algo menos ligado a ese estilo musical, algo más revolucionario y más experimental. Después Gladys me dijo que quizás sería buena idea poner algo más clásico. Se me vinieron a la mente instntaneamente el extraordinario Velvet Underground and Nico y uno de los más voceados a mejor disco de todos los tiempos, el Abbey Road, de los Beatles. Pero saben qué, después pensé que, aunque esos discos son esenciales, ya Gladys se ha ido bien bien lejos con La Traviata en lo que a cronología se refiere, y que yo podía optar por algo más contemporáneo, o al menos más cercano. Ahí están el fundamental Loveless de My Bloody Valentine o el brillante Doolittle de Pixies, o..... Este disco. El OK Computer, de la banda británica Radiohead.
Volviendo un poco a la reseña... lo primero que me pregunté es si simplemente quería hacer una reseña para darle la contra a Gladys con lo de la ópera (cosa que hago todo el tiempo en la oficina) o si realmente me parecía un espacio pertinente para recomendar un gran disco como es este. Y la conclusión, clara y contundente, fue también la más obvia: para dar la contra, para qué más. Pero... oigan, de eso se trata un poco el rock. El buen rock escandaliza, como diría un buen amigo. No porque quiera fastidiar, sino porque es innovador, y como toda idea nueva, rompe con lo establecido e instaura su nuevo orden.
Y por si esa razón no bastara, ayer por la noche me invitaron a un encuentro de escritores en el que me preguntaron qué clase de influencia tenía mi obra. Y además de nombrar a varios de mis escritores favoritos, me puse a hablar de música, de lo mucho que hay en mi obra de las nociones de ritmo, de disonancia, de sonido. Y es que la literatura a veces es cuestión de oído. Y los libros, así como los discos, están hechos para emocionar a los sentidos. Un libro te sumerge en un proceso de captación de una historia, pero algunos discos (definitivamente en la ópera es más explícito), el proceso es inverso: nosotros hacemos la historia de acuerdo a lo que sentimos, y no es la historia la que nos hace sentir. Me explico: cuando escuchen este disco, cada uno de ustedes descubrirá en él su propia experiencia y su propia vivencia con él. Los discos son lo que está contigo el día que te dan una mala nota, o el día que tienes tu primera enamorada, o el día que ganas un partido importante. En fin, hay discos que se leen como hay libros que escuchas.
Así que basta de excusas y mejor vamos a hacer rock.

OK Computer es un disco revolucionario. Históricamente, rompió con el sonido que existía en ese momento en el rock inglés, pero ese no fue su único aporte. Es revolucionario porque aún hoy sigue siéndolo, porque es un disco lleno de una vitalidad y un ambiente que representa perfectamente la edad contemporánea. No es una historia de amor como la de La Traviata, sino todo lo contrario: es una historia de distopía. ¿Qué michi es distopía? Pues si una utopía es un mundo perfecto, la distopía es lo opuesto: un mundo donde predomina lo triste y lo miserable, lo pobre y lo inhumano. Este disco es una crítica contra todas aquellas decisiones del hombre que atentan contra su propia naturaleza: la contaminación, el urbanismo desenfrenado, el consumismo, la ngeligencia, la obsesión por lo exterior. ¿Cómo puede representarse eso a través de la música? Pues esa es la genialidad de este grupo y de este disco en particular. Dicho sea de paso, hace poco llegué a la conclusión de que Radiohead es, para mí, la mejor banda de todos los tiempos. Léase bien clarito el "para mí". Quizás si Beethoven y Mozart se hubieran juntado y hubieran decidido tocar juntos, otro cantar sería el de mi favoritismo. Pero no, el par de vanidosos prefirieron el egoísmo de la gloria personal y se fregaron. En fin...
OK Computer tiene también una canción que podría ser la mejor canción de todos los tiempos (una vez más, en mi ranking personal): "Let Down". No estoy seguro de cómo he llegado a esa conclusión, sobre todo después de haber cambiado de opinión tantas veces. Pero lo cierto es que en este disco hay doce canciones y todas y cada una de ellas valen la pena de por sí. Y para los que son más teatrales y quieren historia de amor de todas formas (Gladys, esta va para ti), ahí tienen la canción más cortavenas del mundo: "Exit Music (For a Film)", una verdadera obra maestra en piano, basada en el tormentoso amor prohibido de los famosísimos Romeo y Julieta. Listo, ya tienen hasta Shakespeare ¿No conformes? Bueno, también está "Fitter Happier", canción cantada por un robot. Vamos, a quién puede no gustarle eso. ¿Más? Bien, cierro con "Karma Police". La canción que en Arkabas ha marcado la pauta de lo que está bien y está mal. No les digo más porque da miedo. Pero si leen la letra, van a entender de qué se trata.

Desquitadas mis ganas de postear rock, espero que esta semana volvamos a los libros antes de que se me haga costumbre. Pero déjenme recomendarles comprar su disco, tenerlo a mano y empezar a descubrir que la música es, en cualquiera de sus formas, desde la ópera hasta el rock, una forma de buscar emoción y llenarse con ella. Y no importa si se trata de una historia de amor o de una crítica al mundo contemporáneo, lo importante es saber que existe un mundo lleno de gente que se ha preocupado por hacer algo a nuestra medida. Y que es cuestión de buscar de acuerdo a la personalidad y el gusto de cada uno. Y desde luego, que para eso estamos en este blog, tratando de hacer nuestro pequeño aporte a que esa búsqueda sea, aunque sea para unos cuantos, una poquito más sencilla.
Si este disco fuera persona... Sería sin duda una persona con alma de los noventa, con harto humor negro y una visión muy crítica de la modernidad.
¿Algo más aparte de la música? ¡Sí! Yo personalmente soy fanático de los cancioneros (los libritos que te vienen con el disco original). Y los de Radiohead son particularmente geniales.
¿Qué tiene que ver Radiohead con los libros? Dice la leyenda que en el Amnesiac (otro de sus álbumes), la banda escondió dentro de la cajita del disco un librito chico. Si te compras el disco y te toca el librito, ¡sé feliz! Tienes algo muy valioso.
Otros que se quedaron fuera... Hubo dos discos que estuve muy tentado de postear: Ys de Joanna Newsom y Funeral de Arcade Fire. Pero ambos son discos de principios del siglo XXI, y por alguna razón me resultó excesivamente reciente. Capaz soy yo el que está medio anticuado. La gracia con estos dos discos es que son bandas orquestales, y tienen por ahí su sonidito operático, así que, una vez más, cierro con mi manía de dar la contra.
Una vez más, quiero hacer una aclaración: pasé por un proceso de crisis al pensar en elegir un disco del que hablar en un blog literario. No porque no hubiera uno que se ajustara a la idea, sino porque hay demasiados. Para hablar de algo distinto a la ópera, pude irme por el lado de los progresivos como Led Zeppelin o los contemporáneos The Mars Volta. Lo descarté porque prefería algo menos ligado a ese estilo musical, algo más revolucionario y más experimental. Después Gladys me dijo que quizás sería buena idea poner algo más clásico. Se me vinieron a la mente instntaneamente el extraordinario Velvet Underground and Nico y uno de los más voceados a mejor disco de todos los tiempos, el Abbey Road, de los Beatles. Pero saben qué, después pensé que, aunque esos discos son esenciales, ya Gladys se ha ido bien bien lejos con La Traviata en lo que a cronología se refiere, y que yo podía optar por algo más contemporáneo, o al menos más cercano. Ahí están el fundamental Loveless de My Bloody Valentine o el brillante Doolittle de Pixies, o..... Este disco. El OK Computer, de la banda británica Radiohead.
Transport, motorways and tramlines,
Starting and then stopping,
Taking off and landing,
The emptiest of feelings,
Disappointed people, clinging on to bottles,
And when it comes its so, so, disappointing
Starting and then stopping,
Taking off and landing,
The emptiest of feelings,
Disappointed people, clinging on to bottles,
And when it comes its so, so, disappointing
Volviendo un poco a la reseña... lo primero que me pregunté es si simplemente quería hacer una reseña para darle la contra a Gladys con lo de la ópera (cosa que hago todo el tiempo en la oficina) o si realmente me parecía un espacio pertinente para recomendar un gran disco como es este. Y la conclusión, clara y contundente, fue también la más obvia: para dar la contra, para qué más. Pero... oigan, de eso se trata un poco el rock. El buen rock escandaliza, como diría un buen amigo. No porque quiera fastidiar, sino porque es innovador, y como toda idea nueva, rompe con lo establecido e instaura su nuevo orden.
Y por si esa razón no bastara, ayer por la noche me invitaron a un encuentro de escritores en el que me preguntaron qué clase de influencia tenía mi obra. Y además de nombrar a varios de mis escritores favoritos, me puse a hablar de música, de lo mucho que hay en mi obra de las nociones de ritmo, de disonancia, de sonido. Y es que la literatura a veces es cuestión de oído. Y los libros, así como los discos, están hechos para emocionar a los sentidos. Un libro te sumerge en un proceso de captación de una historia, pero algunos discos (definitivamente en la ópera es más explícito), el proceso es inverso: nosotros hacemos la historia de acuerdo a lo que sentimos, y no es la historia la que nos hace sentir. Me explico: cuando escuchen este disco, cada uno de ustedes descubrirá en él su propia experiencia y su propia vivencia con él. Los discos son lo que está contigo el día que te dan una mala nota, o el día que tienes tu primera enamorada, o el día que ganas un partido importante. En fin, hay discos que se leen como hay libros que escuchas.
Así que basta de excusas y mejor vamos a hacer rock.

OK Computer es un disco revolucionario. Históricamente, rompió con el sonido que existía en ese momento en el rock inglés, pero ese no fue su único aporte. Es revolucionario porque aún hoy sigue siéndolo, porque es un disco lleno de una vitalidad y un ambiente que representa perfectamente la edad contemporánea. No es una historia de amor como la de La Traviata, sino todo lo contrario: es una historia de distopía. ¿Qué michi es distopía? Pues si una utopía es un mundo perfecto, la distopía es lo opuesto: un mundo donde predomina lo triste y lo miserable, lo pobre y lo inhumano. Este disco es una crítica contra todas aquellas decisiones del hombre que atentan contra su propia naturaleza: la contaminación, el urbanismo desenfrenado, el consumismo, la ngeligencia, la obsesión por lo exterior. ¿Cómo puede representarse eso a través de la música? Pues esa es la genialidad de este grupo y de este disco en particular. Dicho sea de paso, hace poco llegué a la conclusión de que Radiohead es, para mí, la mejor banda de todos los tiempos. Léase bien clarito el "para mí". Quizás si Beethoven y Mozart se hubieran juntado y hubieran decidido tocar juntos, otro cantar sería el de mi favoritismo. Pero no, el par de vanidosos prefirieron el egoísmo de la gloria personal y se fregaron. En fin...
OK Computer tiene también una canción que podría ser la mejor canción de todos los tiempos (una vez más, en mi ranking personal): "Let Down". No estoy seguro de cómo he llegado a esa conclusión, sobre todo después de haber cambiado de opinión tantas veces. Pero lo cierto es que en este disco hay doce canciones y todas y cada una de ellas valen la pena de por sí. Y para los que son más teatrales y quieren historia de amor de todas formas (Gladys, esta va para ti), ahí tienen la canción más cortavenas del mundo: "Exit Music (For a Film)", una verdadera obra maestra en piano, basada en el tormentoso amor prohibido de los famosísimos Romeo y Julieta. Listo, ya tienen hasta Shakespeare ¿No conformes? Bueno, también está "Fitter Happier", canción cantada por un robot. Vamos, a quién puede no gustarle eso. ¿Más? Bien, cierro con "Karma Police". La canción que en Arkabas ha marcado la pauta de lo que está bien y está mal. No les digo más porque da miedo. Pero si leen la letra, van a entender de qué se trata.

Desquitadas mis ganas de postear rock, espero que esta semana volvamos a los libros antes de que se me haga costumbre. Pero déjenme recomendarles comprar su disco, tenerlo a mano y empezar a descubrir que la música es, en cualquiera de sus formas, desde la ópera hasta el rock, una forma de buscar emoción y llenarse con ella. Y no importa si se trata de una historia de amor o de una crítica al mundo contemporáneo, lo importante es saber que existe un mundo lleno de gente que se ha preocupado por hacer algo a nuestra medida. Y que es cuestión de buscar de acuerdo a la personalidad y el gusto de cada uno. Y desde luego, que para eso estamos en este blog, tratando de hacer nuestro pequeño aporte a que esa búsqueda sea, aunque sea para unos cuantos, una poquito más sencilla.
Karma police, arrest this man, he talks in maths
He buzzes like a fridge, hes like a detuned radio
Karma police, arrest this girl, her Hitler hairdo, is making me feel ill
And we have crashed her party
This is what you get, this is what you get
This is what you get when you mess with us
He buzzes like a fridge, hes like a detuned radio
Karma police, arrest this girl, her Hitler hairdo, is making me feel ill
And we have crashed her party
This is what you get, this is what you get
This is what you get when you mess with us
Si este disco fuera persona... Sería sin duda una persona con alma de los noventa, con harto humor negro y una visión muy crítica de la modernidad.
¿Algo más aparte de la música? ¡Sí! Yo personalmente soy fanático de los cancioneros (los libritos que te vienen con el disco original). Y los de Radiohead son particularmente geniales.
¿Qué tiene que ver Radiohead con los libros? Dice la leyenda que en el Amnesiac (otro de sus álbumes), la banda escondió dentro de la cajita del disco un librito chico. Si te compras el disco y te toca el librito, ¡sé feliz! Tienes algo muy valioso.
Otros que se quedaron fuera... Hubo dos discos que estuve muy tentado de postear: Ys de Joanna Newsom y Funeral de Arcade Fire. Pero ambos son discos de principios del siglo XXI, y por alguna razón me resultó excesivamente reciente. Capaz soy yo el que está medio anticuado. La gracia con estos dos discos es que son bandas orquestales, y tienen por ahí su sonidito operático, así que, una vez más, cierro con mi manía de dar la contra.
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