viernes 28 de marzo de 2008

The Tale of Peter Rabbit :: Beatrix Potter

Este libro es famosísimo. La historia es encantadora, divertida y hasta te pone en suspenso el pensar cual será el destino final de Peter, el conejito. Lo pueden leer (solos) niños desde los nueve años, pero yo recomendaría que todos conozcamos esta dulce historia. Los pequeños, medianos y grandes se sentirán emocionados con el protaginista.

La historia no solo es buena sino que las ilustraciones son espectaculares. Están hechas con un trazo elegante y evocan una dulce imagen del campo, quizá porque están pintadas con acuarela o quizá porque es así como Beatrix Potter veía su mundo.

Para mi el campo es también un lugar para evocar los mas dulces recuerdos. Yo viví en el campo y jugaba alrededor de los sembríos de maíz, tomate y camote. Corría entre los establos de vacas y caballos con mis hermanos en donde la libertad de andar sin zapatos y sin horario te hace sentir perfecta. Por otro lado Peter me hace recordar a mi hermana Verónica pero no por ser hombre o mujer sino porque Peter es inquieto, intrépido y divertido.

La moraleja del cuento es que si los niños hacen travesuras (y también los adultos) pueden terminar en apuros. Pero a mí, hasta ahora, me gusta hacer travesuras de vez en cuando y no siempre me atrapan, así que en mi propia interpretación del libro, si no hubiese existido la travesura, no tendríamos esta historia maravillosa.

Espero que todos los niños y jóvenes que lo lean, tengan un poquito de Peter en ellos porque eso los convierte en personas creativas, que buscan la libertad, que se atreven.

Y para los grandes que lean este libro espero que recuperen ese espíritu travieso y lleno de libertad.

Beatrix Potter en el cine: Existe una película que cuenta la historia de la autora, de su vida personal, de cómo llegó a publicar y cómo amaba a sus personajes que se convirtieron en parte de su mundo interno. La recomiendo.
Regálale este libro a... cualquier mamá que esté esperando un bebé. Para que se lo lea, y quizás su hijo se parezca un poco a Peter (en lo travieso, por supuesto).